
Aprobación presidencial: qué dicen los números de agosto
Sheinbaum repunta a 62.4% de aprobación, pero seguridad y anticorrupción siguen siendo su punto débil
La aprobación presidencial sube 3.5 puntos frente a junio y deja atrás el nivel más bajo de la serie. Aun así, ningún rubro de gestión alcanza la mayoría en percepción de mejora.
La aprobación de Claudia Sheinbaum se recuperó en agosto. El 62.4% de los encuestados califica su desempeño como bueno o muy bueno, frente al 58.9% registrado el 1 de junio: un repunte de 3.5 puntos que interrumpe la caída de los meses previos. La desaprobación, que agrupa las respuestas regular, malo y muy malo, bajó de 37.3% a 35.0%.
El movimiento tiene dos lecturas. En el corto plazo es una recuperación clara: la Presidenta sale del piso de su serie histórica y regresa al terreno de abril (63.8%). En el mediano plazo, el balance sigue siendo de desgaste: está 10.7 puntos por debajo de su máximo de octubre de 2025 (73.1%) y 4.7 puntos por debajo de donde estaba hace un año.
Un dato relevante es la intensidad del apoyo. La calificación “muy bueno” pasó de 18.5% a 20.3%: uno de cada cinco mexicanos evalúa su gestión en el nivel más alto posible. Al mismo tiempo, el “no sabe, no contestó” cayó a 2.6%, el registro más bajo de toda la serie. Prácticamente todo el electorado ya tiene una opinión formada sobre la Presidenta: hay menos indecisos que convencer y más posiciones fijas.
Donde el respaldo no se traduce en resultados percibidos es en la gestión concreta. Ningún rubro alcanza el 50% de percepción de mejora. Los mejor evaluados son protección al medio ambiente (47.4%) y educación (43.7%), y ambos siguen debajo de la mitad. En el fondo de la lista aparecen los dos temas más sensibles del sexenio: buen gobierno y anticorrupción (28.4%) y seguridad pública (29.8%).
La brecha es el hallazgo central de esta medición: la aprobación general (62.4%) es más del doble que la percepción de mejora en anticorrupción, una distancia de 34 puntos. En seguridad la diferencia es de 32.6 puntos. Los mexicanos aprueban a la Presidenta, pero no necesariamente porque perciban que los problemas de fondo se estén resolviendo.
En el terreno político, su capital es todavía mayor que su evaluación. Ante un hipotético proceso de revocación de mandato al concluir su tercer año, 68.4% votaría por que siga en el cargo y 28.1% por que lo deje. Ese 68.4% supera en 6 puntos su propia aprobación de desempeño: hay un segmento que no califica bien su gestión, pero que aun así prefiere que termine el sexenio.
Conoce más detalles y revisa la metodología completa en nuestro informe. Telegram / Whatsapp


